
Se trata de la sesión fotográfica de la modelo norteamericana de veinte años que llevaba trabajando desde los 13 y que ha decidido posar sin ningún tapujo para la edición norteamericana.
Con un rostro privilegiado, la modelo ha pedido posar desnuda y que no se le realize ningún tipo de retoque fotográfico para empezar a dejar de lado la moda de las raquíticas y dar el lugar a las mujeres hermosas sin importar un par de kilos.
Con un rostro privilegiado, la modelo ha pedido posar desnuda y que no se le realize ningún tipo de retoque fotográfico para empezar a dejar de lado la moda de las raquíticas y dar el lugar a las mujeres hermosas sin importar un par de kilos.















































